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Fiestas

 Desde niña fue una profunda tortura. Cada fecha significaba dolor y el no cumplimiento de mandatos sociales impuestos tontamente. Siempre lloró. Siempre. Sentía pavor al  entrar al supermercado en esas fechas. En un par de ocasiones se  le armó un nudo en la garganta y algunas veces cayeron sus lágrimas. Luces, brillos y la musica solo le causaban una enorme tristeza. Un día decidío desarmar esa herencia, cortar con ese mandato y no traspasarlo a la niña de sus sueños y al unico hombre que ha amado, esas vivencias. Ha resultado excelentemente. Ha logrado disfrutar, cambiar la mente y alejarse de eso, y aunque lleva esas heridas muy profundamente, los ojos jubilosos de sus hijos hacen que la cicatriz vaya apareciendo. Quizás su niña interior va sanando. 

El plan.

 Sin tener lógica aparente, ella creo un plan en su cabeza. No tenia conciencia que estaba de a poco ordenando las piezas de un puzle que a ese momento no tenía solución. Eran ideas vagas, sin mucha conexión  unas de las otras, con miedos intrínsecos que cargaba como una mochila con el pasar de los años. Sentía que volvía a fracasar, mas el ahogo la estaba matando. Sola, sin pedir ayuda, sin mencionar una sola palabra, armaba un plan. Las conductas a las que estaba sometida la estaba aniquilando. No fue capaz de gritar. Solo de armar un plan.

Ese día ...

  Ese día el sol entro raudo por los cristales del auto. Extrañamente a lo que tendría que haber sucedido, ella se sentía feliz.  Era solo el comienzo de la nueva etapa.  Al final el plan que tanto creo en su cabeza se dio al fin por iniciado.